Bueno... vamos allá!
Desde los 5 o 6 años; cuando las cosas no iban muy bien en casa y mis padres se estaban separando (echo que por aquel entonces era todo un Boom) Yo pasaba muchísimo tiempo con mi madrina.
Su marido; osease mi tio; al cual a algunos os he hablado ya de él, era un R de todo la vida, y siempre ese espiritu motero ha rondado en el ambiente en que me he criado.
Cuando eramos pequeños, mis tios siempre me llevaban junto con mis dos primos a todos sitios; a concentraciones, al motoclub... etc.
Pero a pesar, de todo a mi no me gustaba nada ese tipo de motos, si el ambiente pero las motos uff de daban y me siguen dando pánico. No me gustaban ni su estética, ni su ruido infernal, ni su filosofía... aunque era muy pequeña las conversaciones que escuchaba del grupo me parecían super absurdas! Cádiz - Sevilla en 35 minutos, este mes he cambiado de gomas 2 veces, los tacos del mono los tengo comidos...
A día de hoy puedo decir, que no me he montado en ninguna R ni parada!!!
A mí lo que me gustaba eran los tios estos con tatuajes, vestidos de cuero que veia en las peliculas americanas... Pero bueno, este ambiente creía que solo existía en las pelis...
Cuando tenía unos 12 o 13 años, le dije a mi madre que algún día me haría un tatuaje, y me soltó que ni se me ocurriera; que eso era cosa de legionarios y prostitutas (y puede que por aquel entonces fuera verdad). Entonces le dije "pues me haces 3 boquetes en la oreja!" A eso accedio! Cuando con 12 años me presenté en el colegio de monjas con 3 agujeros en la oreja... Fue todo un acontecimiento!
Nusé tal vez lo del tatuaje, los agujeros, conducir en moto custom y todo lo demás se deba a rebeldía... siempre me ha gustado ir contracorriente; hoy en día todo es muy diferente, pero aún así el ver a una chica en moto custom llama bastante la atención!
Bueno que me salgo del tema... llegó la Typhoo roja, a la Ameiva le regalaron sus padres con 15 años; con la que hemos vivido infinidad de aventuras juntos!! Fue nuestro primer vehículo! Y cuando conseguí mi primer empleo (no remunerado), estaba muy lejos de mi casa y por más que supliqué no hubo forma de convercer a mi madre de que necesitaba un vehiculo.
Así que como ha Ameiva le compraron un coche, yo me quedé con la Typhoo para el trabajo. Sinceramente; no cogía la moto por placer sino por necesidad, por lo que se puede decir que no es que fuera mi pasión conducir la 49 cc. Un día, nosé como, ni cuando, ni porqué... un moto me hizo girarme y quedarme embobada, con su porte y su sonido...
Veía muchas motos, pero solo cuando pasaba "esa" moto me quedaba mirando...
Un día, conseguí averiguar que la máquina, que me hacía quedarme embobada era una DragStar 1100 Classic!!!
Desde el momento, en que descubrí que moto era empecé a interesarme por ese tipo de máquinas, pero ninguna de todas las que veía, me hacía sentir lo mismo que cuando la veía a ella.
Ese sentimiento se quedó ahí sin más, como un sueño inalcanzable... Como el niño que se divierte jugando con aviones pensando en ser piloto y a medida que pasan los años, se dá cuenta que no es más que un sueño...
Después de un tiempo, nos vinimos a Sevilla a vivir y me salió un trabajito en Mairena. El trabajo estaba a 5Km de mi casa, pero las combinaciones de autobús eran tan malas que tardaba una hora y media en llegar!!
Así que con mi primer sueldo; debido a lo que cobraba y a nuestra situación, decidí comprarme una moto.
Yo lo que tenía en mente, era una tipo Scooter de echo mi madre se ofreció a darme una de 49... pero entonces Ameiva empezó a hablarme de las 125cc, de la convalidación del carnet, de las motos de 125cc tipo custom que había en el mercado... algo a lo que yo estaba totalmente ajena.
Empecé a interesarme y a buscar por internet y vimos que la Daystar era la mejor calidad-precio.
Miré alguna de segunda mano; pero la escasa diferencia de precio y la ilusión me hicieron optar por una nueva.
Buscamos el concesionario oficial en Sevilla, y un jueves bajamos a verla... cuando llegamos estaba cerrado!! Pero en el escaparate había una dama marrón y beige; me quedé patidifusa vaya cosa bonita!!! Recuerdo que le dije a Ameiva; "Eso lo puedo llevar yo?"
Al día siguiente volvimos a bajar un poco más temprano, entré en la tienda y le dí mil vueltas...
- Montaté! - me decía Ameiva; pero me daba un poco de miedo, no se fuera a caer.. nusé...
- Pero tendrás que montarte si te la vas a comprar, no?
Así que me harmé de valor y me monté! La puse hergida y miré al frente al reflejo del escaparate.
- ¿Como te sientes? - Dijo Ameiva
Y mis palabras fueron:
- Me siento "poderosa"
Sin decir nada más decidí con mi primer y escaso sueldo comprarme yo misma mi primer vehículo!!!
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2 comentarios:
Un diez, hija mía....
Conserva por siempre ese empuje y esa caracteristica de niña, la curiosidad, y la inocencia bien entendida.
Mamá Crow.
Ta chula la historia... M`ha gustao, parece un guión de peli de niña puñetera y rebelde que acaba saliendose con la suya, jejeje
FEROX
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